Era la fama a quien yo anhelaba

Dios nos conoce. Mejor aún, Dios te conoce. Él sabe lo que dices, Él sabe lo que callas; conoce tus miedos, tus dudas, tus necesidades y tus luchas mejor que tú mismo porque escudriña hasta lo más profundo de tu ser. (Proverbios 20:27) Tú no eres una sorpresa para tu Padre Celestial. Cuando hablas con …